OCTUBRE: despedida de PABLO

Antes de terminar el año, los dejamos con la emotiva carta de despedida de Pablo, “nuestro voluntario franco-español”, que estuvo con nosotros el año 2017. Pablo llegó a través del Programa Erasmus de la Comunidad Europea y de la Association Hors Pistes. Se ganó nuestro cariño a través de sus actividades de animación, concebidas para el tiempo libre de los niños y niñas: el juego como herramienta de aprendizaje y mediador de conflictos. “Aprender jugando” por Pablo Gil del Zas.

 

Carta a La Maison: aprender jugando

 

La Maison y sus espacios, un voluntario en La Maison de L´enfance

 Me llamo Pablo Gil del Saz, tengo 26 años y nací en Madrid, donde resido actualmente. Tengo el Grado en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid.

Hace 7 meses me trasladé a Santiago de Chile para realizar un proyecto de voluntariado en la Escuela La Maison de L´enfance

Uno de los principales objetivos que me marqué fue el de incorporar el juego como una herramienta educativa dentro de la educación formal o reglada. Es decir, no solo educar y enseñar a través de las asignaturas impartidas en el colegio como matemáticas,  lenguaje, biología, etc. Si bien muchas de las materias que se imparten en este colegio están dotadas de actividades, mi trabajo ha consistido en lograr el aprendizaje a través del juego.

El uso de dinámicas y juegos cooperativos en su mayoría no competitivos es una herramienta poderosa a la hora de solucionar y gestionar emociones y conflictos que surgen a los niños/as de la escuela. El juego está considerado una las primeras fuentes de socialización que tienen los niños/as desde sus primeras etapas evolutivas. ¿Quién no ha jugado a ser papá o mamá? o ¿a preparar el almuerzo?.

En el juego existe una doble dicotomía. Es importante saber canalizarlo hacia lo que uno quiere mostrar a sus participantes. Por un lado, a veces personas que en su vida diaria tienen un conflicto personal, ven que en determinados juegos necesitan la ayuda de los otros/as para poder superarlo, vencer sus propios problemas para poder triunfar en determinado juego. Por otro lado, es muy curioso observar cómo en el juego surgen y fluyen los rechazos y conflictos que tenemos con el resto de las personas con las que nos relacionamos, por ello existe esta dicotomía (juego y conflicto en las relaciones sociales). En las dinámicas se puede observar muy bien las habilidades sociales, psicomotrices que se tienen al tener que interactuar con el resto de tus iguales o para la resolución del juego. Por último añadir que esta herramienta es una de las mejores fuentes de aprendizaje mencionado anteriormente, al mismo tiempo que estamos divirtiéndonos estamos aprendiendo, estamos captando el interés del participante y tenemos toda su atención hacia lo que queremos transmitir. Estar cómodo/a y feliz, darles un ambiente favorable hacia el aprendizaje de reglas y normas sociales. Todo juego tiene un contenido de normas que se tiene que seguir con rigurosa disciplina. Si esta disciplina no existe la, propia actividad no tiene interés. Cuantas más normas tenga una actividad, mas esfuerzo, reto y persistencia mostrarán en ella. ¡Hagan la prueba!.

Cada actividad y dinámica tiene que estar adaptaba a las edades con las que se trabaja, no se puede hacer lo mismo a unas personas de 8 años que a unas de 13 años. Hay veces que he conseguido los objetivos y otras no, pues influyen los factores personales de los mismos niños y también los míos propios; es parte también del aprendizaje de uno mismo/a y la parte de creatividad que da la escuela a sus trabajadores, incitándoles a una innovación continua. Precisamente esto era parte de mi objetivo en la escuela, aprender de mí mismo.

Otra de las funciones que he realizado en La Maison es intentar (aunque finalmente no lo he logrado del todo, ya sea por conejos, el tiempo o mi estado de salud) la creación de un huerto. La actividad ya existía y he intentado mejorarla. Hemos conseguido tierra en una parcela y averiguar qué tipo de tierra es más favorable para plantar y cuál no. También hemos aprendido a darle nutrientes a la propia tierra, saber plantar y también muy importante, ¡saber regar! En esta actividad mi participación ha sido menos intensa,  pues los alumnos/as ya tenían captado el interés en dinámicas anteriores, por lo que las explicaciones y aprendizajes fueron el doble de rápido

Por último, es el momento de dar las gracias a todo el profesorado de La Maison, por prestarme su tiempo cuando lo he necesitado, por las sonrisas, energías y postres de Mariela en la mañana, por darme la confianza necesaria para la realización de mis actividades, por sus predisposiciones y por el intercambio de información y consejos en ambas partes. A todos los niños/as de La Maison por dejarme entrar en sus corazones y hacerme una persona más humana, compartiendo conmigo sus miedos, tristezas y alegrías. A los papás, mamás y tutelados por darme la confianza y poder disfrutar de sus hijos/as, no pierdan la fe y el amor en sus hijos/as,” una persona con fe no tiene límites, cuanto más amor das mejor estás”. A Brenda por abrirme su casa y acogerme como a uno más. Y por último a Juan Carlos y Jeanine, por su amor y comprensión, “mi familia chilena”, estando en todo momento cuando los necesitaba.

Hasta siempre.

Pablo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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