LA SALA CUNA Después de 2 años de receso, cuando nuestros pequeños bebés ya se paran en sus dos piernas firmemente, cuelgan sus mochilas y garabatean sus envases de almuerzo y colación, estamos listas, nuevamente, para recibir niños nuevos con sus madres ansiosas.
Este año, nuestra Martina Espinoza que llegó de dos meses pasa a octavo año básico y como proceso natural, parte de nuestro proyecto educativo, fue elegida por sus compañeros para ser la presidenta del Centro de Alumnos 2009. Consideramos al párvulo, incluido el bebé, como sujeto de derechos y de acciones. Como ser humano es “persona” desde que nace con sus características que lo hacen ser curioso, investigador, estableciendo relaciones y conociendo, lo que lo hace sujeto de sus acciones. Hablamos de EDUCAR y no de estimulación precoz temprana ya que la EDUCACION ES LA ACCIÓN FORMADORA , INTENCIONADA Y SISTEMÁTICA desde el nacimiento. Al igual que sus mayores siguen las mismas rutinas, sacar los alimentos de la mochila clasificando sus pertenencias, guiados por la educadora de turno o imitando a sus compañeros más grandes. Si toman el lápiz que está al alcance de todos, observarán y aprenderán de a poco a dibujar su nombre, luego, siempre guiado por su educadora elegirán donde colgar su mochila y entrarán a su sala a seguir con las rutinas que corresponden según horarios. Las decoraciones son obras de los niños. Este año tendrán una casita hecha en el taller de arte, por los alumnos de la básica grande, para ellos. Ver: Proyecto de casita para los niños del Jardín Salen al patio lo más posible ya que según nuestra filosofía EL NIÑO EXISTE POR EL JUEGO. NO JUEGA PARA APRENDER SINO QUE APRENDE PORQUE JUEGA. Siente el placer de probar, tantear, explorar. Su entorno es muy importante: las plantas que crecen igual que ellos, los bichitos que se esconden bajo las piedras, las actividades formales y no formales que la educadora plantea según la línea del proyecto educativo del colegio , apoyada por el equipo pedagógico que, de una manera u otra, vela por esos pequeños, aparentemente indefensos y en los que hay desarrollar habilidades y destrezas con el objetivo de que aprenda A SER (Unesco), a pararse frente al mundo para HACER ,CONOCER Y CONVIVIR CON LOS OTROS. El material que se utiliza es muy variado y rico en texturas, formas, colores y olores. Los más grandecitos se maravillan al ver el cambio de forma y colores de un huevo que la tallerista del taller de alimentos quiebra en su plato .Si hay que sacarle la “ropa” al diente de ajo, la mayoría morderá el ajo y quizás llore por la sorpresa…más adelante, ya no se echará todo a la boca. Pintan en formatos diferentes, generalmente son hojas de afiche donde pueden expresar sus emociones con las manos y el cuerpo involucrado en la acción. El trabajo está íntimamente ligado con sus sensaciones, ellos pueden pasar largo rato jugando con materiales como greda y agua, con témpera agua y jabón, con materiales con distintas temperaturas, texturas, sabores y olores. Apenas los niños y niñas llegan a nuestro espacio, la educadora se preocupa de desarrollarles las habilidades necesarias para que puedan moverse en él, subir y bajar las escaleras es el principal objetivo de los recién llegados. Los bebitos, sala cuna menor, al adquirir la edad para gatear lo harán naturalmente. No usamos andadores. Los niños son inteligentes tienen sus miembros superiores e inferiores y la voluntad de desplazarse para alcanzar tal o cual objeto y lo harán placenteramente hasta alcanzar el mueble o al adulto que los ayude a pararse tambaleándose en sus dos piernas.. Quieren tomarlo todo, son propietarios de su mundo aún pequeño pero lo irán ampliando a través de la convivencia, la curiosidad y el estímulo del adulto. Los esperamos. Su educadora se llama Cynthia Gonzales. Jeanine Charron Directora Nota: Cynthia, ya realizó su Práctica Profesional en nuestro colegio el año 2007. Los invtamos a ver un artículo sobre su actividad en el colegio: El Supermercado y la Biblioteca . Artículos relacionados: Educadoras en Práctica Profesional Educación inicial por Jeanine Charron Peñalolén, Enero 2009. |